Con cada nuevo año civil que iniciamos, empiezan también nuevas metas, nuevos propósitos y proyectos por cumplir. Además, para el católico es bien común encomendar a la intercesión de algún santo nuestro año. Esta iniciativa no solo nos une a la Iglesia, sino que nos ayuda a conocer y estudiar la vida de tantos hombres y mujeres que se dejaron guiar por la voluntad divina y que fueron premiados por ello.
Esta es, además, la oportunidad perfecta para que nos asemejemos a ellos y durante todo el año recordemos que no estamos solos, y que cuando caminamos juntos como Iglesia de Dios, podemos alcanzar la meta final que es la santidad.
La ruleta Mi Santo del Camino es una propuesta para que elijas el santo que te acompañará o para que el santo sea quien te elija.
Mucho éxito al elegir a tu santo(a).